Sevilla, 10 feb (EFE).- La Audiencia de Sevilla ha condenado a nueve años de cárcel al hombre que fue juzgado por asesinar en 2022 al novio de su expareja sentimental en un mercadillo ambulante de la capital andaluza tras asestarle varias puñaladas, todo ello tras el veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular.
En la sentencia, a la que ha tenido acceso EFE y de la que ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), se condena al acusado como autor de un delito de asesinato con las atenuantes cualificada de reparación del daño y simple de toxicomanía.
La Audiencia le impone nueve años de prisión y el pago de una indemnización de 50.000 euros a la madre de la víctima, cantidad que el acusado ya consignó judicialmente antes del comienzo del juicio oral.
Conforme al veredicto emitido por el jurado popular, se considera probado que el acusado, que en el juicio reconoció los hechos, había mantenido en el pasado una relación sentimental con una mujer con la que tenía en común un hijo.
A la fecha de los hechos, esa mujer era pareja sentimental de la víctima, motivo por el cual el condenado «le guardaba manifiesta animadversión que se había traducido en, al menos, dos amenazas de muerte, una presencial y otra telefónica».
Según la sentencia, los hechos se produjeron sobre las 8:00 horas del 27 de noviembre de 2022, cuando el encausado, «sabedor» de que la víctima acudía los domingos a un mercadillo ambulante de la capital sevillana, se dirigió allí «con la intención de acabar» con su vida, todo ello vistiendo una sudadera con la capucha puesta y conduciendo un vehículo que le habían prestado el día anterior.
Sin posibilidad de defensa
La Audiencia añade que, una vez en el lugar, el acusado se escondió entre dos coches aparcados en la vía urbana «a la espera de que apareciera» la víctima, quien llegó hasta el lugar montado en una bicicleta.
Al pasar el hombre a la altura donde se «emboscaba» el acusado, éste «salió de forma súbita e inopinada de su escondrijo» y lo atacó con un cuchillo.
El acusado, «con intención de inferirle la muerte», asestó al hombre varios golpes y dos cuchilladas «en el forcejeo que mantuvieron», cesando en la agresión «al percatarse de la presencia de varias personas que se acercaron a auxiliar a la víctima», tras lo que emprendió la huida a bordo del coche en el que había llegado al lugar de los hechos.
La víctima ingresó en un centro hospitalario de Sevilla ese mismo día y falleció el 12 de diciembre de 2022.
La sentencia recoge que el condenado atacó a la víctima «de forma totalmente inesperada para, de este modo, asegurarse de llevar a cabo su propósito sin riesgo alguno para el mismo, al carecer el agredido de posibilidad real de defensa en las condiciones del ataque».
El acusado es adicto de larga duración a hachís, cocaína y psicofármacos, y es bebedor habitual, lo que le ha inducido un trastorno mixto de personalidad, una adicción que afecta «significativamente» a su capacidad intelectiva y de correcta evaluación de la realidad.
Por ello, adoptó y ejecutó la resolución de acabar con la vida del agredido «de forma distorsionada», motivo por el que la Audiencia le aplica la atenuante simple de toxicomanía. EFE