La diputada nacional del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, denunció este jueves por la noche en C5N que el Gobierno intentó imponer un “estado de sitio de hecho” durante las protestas contra la reforma laboral y aseguró que la represión buscó prohibir la protesta social para ocultar el creciente descontento popular.
Entrevistada desde el Congreso tras la votación en el Senado, Bregman apuntó directamente contra la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a quien vinculó con políticas históricas de ajuste y represión. “Lo que viví fue un verdadero estado de sitio que quiso implementar el Gobierno nacional y que le salió mal”, afirmó.
La diputada relató que durante la jornada represiva fue atacada por fuerzas de seguridad cuando se encontraba sobre la vereda. “Se acercaron motos y dispararon directamente a dos o tres metros. No me hirieron por la enorme solidaridad de la gente, que se acercaba, sacaba los carteles para protegernos. La intención era lastimarnos”, denunció.
Según Bregman, la represión tuvo como objetivo tapar un rechazo masivo a la reforma laboral. “El descontento que vi en la plaza fue gigantesco. Vos le preguntabas a cualquier columna —estudiantil, sindical— y todos decían lo mismo: acá tendría que haber un paro. Nadie pedía que le expliquen la reforma porque el pueblo ya sabe que es totalmente retrógrada”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que el oficialismo no logra defensores sociales de la iniciativa. “Cuando defienden la reforma en los medios tienen que llevar empresarios, abogados de estudios jurídicos. No consiguen un solo laburante que la defienda”, afirmó, y agregó que ese aislamiento político fue trasladado a la calle mediante la represión.
Bregman también responsabilizó a los bloques que acompañaron la votación en el Senado. “No es solo La Libertad Avanza. Hay diputados que se hicieron elegir por el radicalismo y el peronismo. Los diputados de Jaldo hablaban de la patria y ahora votan esta ley esclavista. Es una responsabilidad histórica”, señaló.
La diputada calificó como “barbaridades” varios puntos de la reforma, entre ellos la reducción salarial a trabajadores que atraviesen enfermedades graves. “Si estás haciendo un tratamiento oncológico y tenés que faltar porque la quimio te deja mal, te pagan el 50% o el 75% del salario. ¿Qué vamos a esperar, que nos pongan una soga al cuello?”, cuestionó.
De cara al tratamiento del proyecto en Diputados, previsto para el 25 de febrero, Bregman llamó a redoblar la movilización. “Tenemos que ser el doble o el triple. Tiene que haber una jornada en todo el país, un paro activo, una gran rebelión nacional. Esto no puede pasar”, enfatizó.
Frente a las acusaciones del Gobierno, que responsabilizó a la izquierda por los incidentes, Bregman respondió que se trata de una estrategia de estigmatización. “Están enojados con quienes no aceptamos ser esclavos. Yo defiendo el derecho a manifestarme. Incluso el derecho a la rebelión está en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1793”, recordó.
Además, sostuvo que la reforma es “ilegal e ilegítima” y que no supera “ningún test mínimo de constitucionalidad”. “A muchos pibes les dijeron que no tenían derechos por culpa de otros trabajadores. Lo que hicieron fue quitar derechos a quienes los tenían y dejar escrito que los que no tienen derechos no los van a tener nunca”, denunció.
Sobre los hechos de violencia ocurridos durante la protesta, Bregman evitó acusaciones sin pruebas, pero subrayó que existe una bronca social creciente. “Cuanto más se explica la reforma, más bronca genera. Te dicen que no vas a tener vacaciones cuando los pibes no van a la escuela. Eso es disolver la familia. No es una reforma laboral, es un cambio de paradigma”, afirmó.
En el cierre, vinculó la reforma laboral con otras políticas votadas en el Congreso, como el régimen penal juvenil. “Mandaron pibes de 14 años a la cárcel y después dicen que no hay presupuesto para las provincias. Es una degradación profunda. Los que votan esto van al basurero de la historia”, sentenció.
Y concluyó: “Los pueblos pueden aguantar una, dos, tres veces, pero cuando despiertan, despiertan. El pueblo trabajador está haciendo una experiencia muy profunda con este gobierno. Y esa bronca va a seguir creciendo”.
