Surcó los aires continentales, sobrevoló los océanos, y aterrizó en su país. Susana Giménez cerró las valijas de su travesía maravillosa por los terruños europeos, para retornar a la Argentina. Apenas pisó el suelo, la diva recepcionó a los micrófonos de todos los medios.
La atención se centraba en la data que se viralizó sobre una aplicación de tratamientos estéticos, lo que activó un sinfín de especulaciones respecto a que aspecto de su cuerpo procuró optimizar. En definitiva, la diva habló con Sálvese quien pueda, el ciclo de América.
Susana acudió a su honestidad natural, esa que le brota por los poros, y explicó con sumo detalles. “Hice un tratamiento para la hernia de disco y una rodilla que me dolía muchísimo siempre, que me la inyectaba (Alejandro) Druetto, mi médico, y nada más”, exteriorizó.
En esa línea de sinceridad, la animadora de Telefe especificó la cantidad de tiempo que le destinó a entregarse a las manos de los doctores. “Estuve un mes haciendo el tratamiento”, admitió y añadió algunos detalles:“Iba 2 horas por días…no me hice ni células madres, ni nada”.
SUSANA CONFIRMÓ QUÉ SE HIZO EN ESPAÑA
Respecto a las especificaciones de la aparatología de última generación, la diva manifestó: “Era un tratamiento con una máquina y una bomba de…no sé los nombres, rarísimos. Me dolía y leí que las máquinas que tienen ahí no las tiene nadie, ni siquiera en Estados Unidos, entonces me entusiasmé”.
En otro ángulo, Giménez se refirió a su futuro laboral en el canal de las pelotas. “No sé como viene este año, recién acabo de llegar y no sé como viene”. Y luego disparó la frase más resonante: “Me no tengo muchas ganas de trabajar”. Así como confirmó: “Voy a ir al Mundial, eso sí. Eso es lo más concreto, después el resto, la verdad que no sé”.
